El sabor del recuerdo

Cassola de embotit, ous, pimentons i pernil

» Como las paellas de mi madre ninguna»  o » Como aquel pescado que nos comimos cuando estabamos de vacaciones en  Càdiz, ninguno» .

Estas son unas de las afirmaciones que más usamos cuando probamos un plato y buscamos en nuestro disco duro ese sabor con el que comparar. Pero ¿ y la situación en la que estabamos cuando probamos y descubrimos por primera vez ese sabor?, ¿y el ambiente familiar o entre amigos que nos encontrabamos?.

Por abrir un hilo de opinión respecto a la comida que ingerimos y degustamos por los diversos restaurantes del mundo, lo que si existe es una afirmación rotunda. En ningún lugar salvo en el que se dió en ese preciso instante en el que adquirimos ese sabor, porque el sabor se aprende y se guarda en nuestro disco duro almacenado y esperando a ser redescubierto nuevamente cuando volvemos a probar otro sabor semejante y/o incluso mejor hecho que aquel que recordamos o peor , que también se da. 

Con todo esto lo que quiero expresar en este post, es la unión del sabor con el recuerdo. No sabría la misma paella de igual manera estando de vacaciones relajado con nuestra familia y con unos decorativos recuerdos de cuando las cosas no eran tan complicadas para nosotros o no teníamos tantas responsabilidades y nos pasabamos una comida de risas y de alegría con nuestra familia o con nuestros amigos, que tomarse la misma paella con el estres del trabajo comiendo a toda máquina para volver a trabajar o a por los niños o al gimnasio, sin distensión alguna.

A esto me refiero cuando hablo del sabor del recuerdo.  A lo que trae a nuestra mente ese sabor, a la calidez de una madre o al estar disfrutando con unos amigos. 

Evidentemente probaremos muchos de esos platos en nuestra vida, posiblemente mejor ejecutados que el de nuestro recuerdo, con más técnica o con menos, pero nunca nos devolverá por más que queramos a aquel momento tan idílico en el que descubrimos ese sabor del recuerdo

 

2 respuesta a “El sabor del recuerdo”

  1. es verdad! el helado mantecado que hacia mi madre (despues de disfrutar de una buena paella hecha a leña) cuando nos reuniamos con la familia…las niñas teniamos que dar a la manivela de la heladera de madera y añadir sal al hielo..ese sabor del helado de mi madre..esta grabado para siempre en mi mente! recuerdos inolvidables❤

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